Jeduar N. Reyes
Al parecer, Elías Báez ha alcanzado un nivel de confort en la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA) que, según observadores, le ha cortado las garras políticas y saciado el apetito de poder que mostró durante los últimos dos años.
El otrora activo dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) se muestra hoy más inmóvil que una fotografía, incluso dando señales de desgano en su rol como coordinador provincial del proyecto político de Eduardo Sanz Lovatón (Yayo).
Paradójicamente, Báez sigue siendo uno de los funcionarios mejor valorados por los ciudadanos a nivel nacional, reconocido por su estilo directo y su cercanía con la gente. Sin embargo, según diversas mediciones, esa popularidad no ha logrado convertirse en capital político efectivo, lo que plantea dudas sobre su futuro dentro del tablero electoral.
¿Ha sido el confort institucional su punto débil?
¿O volveremos a ver al primer diputado electo del PRM en Santo Domingo Oeste retomar la lucha por la Alcaldía?
La pregunta que resuena en los corrillos políticos de SDO es cada vez más insistente:
¿Dónde está Elías Báez?








